Cosas que quiero hacer antes de morir
Haga su propia lista y descubra qué es lo verdaderamente importante para usted
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Por Wendy Swallow Williams
[Ha]ga su propia lista y descubra qué es lo verdaderamente importante para usted
Hace unas semanas acompañé a un amigo a una tienda de artículos para pintores. Compró unas acuarelas, lo cual me extrañó, pues yo ignoraba que supiera pintar.
-Me inscribí en un curso de acuarela que empieza la semana que viene –me dijo con un poco de vergüenza-. En realidad no tengo tiempo de tomarlo, pero es algo que anoté en mi lista de las 50 cosas que quiero hacer antes de morir.
Lo que dijo despertó mi curiosidad.
-¿Qué más anotaste en esa lista? –pregunté.
-Ni te imaginas –repuso-. Cada varios meses la reviso y elijo lo siguiente que quiero hacer. Antes de prepararla, me lamentaba mucho por todo lo que me estaba perdiendo en la vida. Ahora simple y sencillamente lo hago.
-¿Me dejarías verla? –inquirí.
-No sé –contestó-. Revela muchas cosas acerca de mí. Haz una tú misma y sabrás a qué me refiero.
ues bien, esa noche seguí su consejo y descubrí que tenía razón. La lista revelaba mucho acerca de lo que es importante para mí, e hizo que me diera cuenta de cuán atrasada estoy en eso de lograr lo que uno desea o ambiciona.
l mero hecho de escribirla me ayudó a poner en orden mis objetivos. Anoté los primeros 20 rápidamente, pero luego me detuve a reflexionar con más cuidado. Terminé por incluir cosas que desde hace años he querido hacer, sueños que he tenido desde que era adolescente y cosas que me entusiasmaron desde la primera vez que las oí mencionar. Más tarde, cuando releí la lista, algunos de mis propósitos me sorprendieron.
rimero, quiero viajar mucho más, sobre todo ahora que mis hijos ya no son pequeños y podrían acompañarme a conocer mundo. Hay diez viajes que me gustaría hacer con ellos: desde recorrer Dinamarca en bicicleta hasta acampar en las Rocosas canadienses.
ambién me sorprendió hallar en la lista cosas que no debo aplazar más; por ejemplo, si he de aprender a patinar, más vale que empiece a hacerlo antes de cumplir 50 años.
tras cosas, en cambio, todavía pueden esperar. Me gustaría cultivar flores, dedicarme de lleno a la jardinería, a…; pero mis hijos y el trabajo acaparan aún buena parte de mi tiempo.
[ ]También me haría feliz trabajar de voluntaria en la sala de recién nacidos de un hospital: mecer en brazos a los bebés y darles su primer baño; o bien con adolescentes, ya sea dirigiendo un grupo juvenil o ayudando en alguna escuela de enseñanza media. Pero para ello quizá tendría que dejar de participar en la venta anual de pasteles del festival escolar.
Algunos de mis propósitos me atemorizan porque implican compromisos serios. Antes de morir, me gustaría publicar una novela y obtener un doctorado en letras.
ambién quiero aprender a dibujar y tocar el piano con un cuarteto de cuerdas. Si quiero lograr estas metas, necesito empezar a escribir todos los días y pulir mis dotes de pianista.
s posible que no llegue a realizar todo lo que anoté en la lista. Algunas cosas quizá estén fuera de mi alcance como visitar Nueva Zelanda, y otras podrían ser incompatibles con mi vida, como tener un caballo. Sin embargo, me doy cuenta de que estos sueños no son castillos en el aire; que si me lo propongo hoy, nada impide que mañana halle la manera de hacer realidad al menos algunos de ellos.
l igual que mi amigo, hoy puedo hacer algo más que lamentarme. Cuando mi vida se pone aburrida, saco mi lista y elijo entre mandar pedir folletos de alguna agencia de viajes o salir al jardín con mis lápices a dibujar un rato.
o tengo ni la menor idea de cómo vamos a llegar a África mis hijos y yo, pero si en verdad queremos ir, estoy segura de que encontraremos la manera de hacerlo. Quizá uno de ellos llegue a ser zoólogo algún día, o tal vez yo me vuelva escritora de artículos sobre la naturaleza y me envíen a trabajar allá. O también podríamos ahorrar un poco cada semana hasta reunir el dinero para el viaje.
na prima mía ha hecho infinidad de cosas interesantes. En una ocasión me explicó que el secreto está en prepararse para que la vida nos resulte sorprendente y misteriosa. “Si quieres que tu barca atraque, primero debes construir un atracadero”, me dijo.
Gracias a mi lista, hoy estoy erigiendo grandes muelles.
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